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Ragnar Tornquist, el mesías de un género muerto

Ragnar Tornquist, el mesías de un género muerto El género de la Aventura Gráfica vivió una época dorada a finales de los ochenta y principio de los noventa gracias a títulos como Monkey Island, Maniac Mansion, Day of the Tentacle o el Broken Sword. En general eran títulos cómicos y ligeramente detectivescos, y resultaban tan adictivos, que hoy en día siguen contando con legiones de admiradores.

Con el paso de los años, las aventuras gráficas fueron cambiando de aspecto y, salvo unos pocos casos notables como las secuelas del Monkey Island o el Broken Sword, la mayoría de los juegos de este género fueron desarrollándose en 3D con pésimos resultados. Ahí quedan juegos como Atlantis (que sigo sin saber cómo ha tenido tanto éxito) o Egipto (otro tanto). En general, los juegos de la francesa Cryo hicieron que este tipo de juegos tan clásicos se cpnvirtieran en la alternativa menos apetecible de cara a las nuevas aventuras que nos iban llegando.

En las consolas, las aventuras gráficas no llegaron a prosperar, y de hecho, hoy en día siguen sin hacerlo, quizás debido a que su desarrollo point and click sea algo exclusivamente útil para los PC´s. Además, consolas como la PSX no estaban preparadas para juegos como Atlantis, que si ya resultaba tedioso en PC, en la consola podía provocar convulsiones a más de uno.

Así pues, mientras unos títulos fracasaban (China, Versalles, etc.) y otros se hacían notar (Morpheus o el omnipresente Myst), nos llegó como por arte de magia y sin hacer el más mínimo ruido "The Longest Journey", un juego (aunque yo prefiero llamarlo historia) forjado en los fríos ambientes de Noruega.

El máximo artífice de esta maravilla jugable es el ya citado Ragnar Tornquist, un señor que se ha ganado todos mis respetos por haber resucitado un género tan olvidado y maltratado en la década de los 90.

Y os preguntaréis ¿qué tiene de especial este título? Pues que es sencillamente un clásico moderno, con un guión tan bueno que resulta imposible que se trate de un videojuego. La historia es pura fantasía, y es capaz de hacer guiños a clásicos de ese género literario como El Señor de los Anillos. Es una historia llena de guiños, pero sin caer en el plagio, y al tratarse de un juego resulta increíble que podamos involucrarnos en esa trama tan espléndida. Me gusta definir a este juego como un libro interactivo y, sin duda alguna, la secuela, Dreamfall, que llegará en otoño de 2005, va a evoluvionar tanto que se convertirá en toda una película interactiva; por lo menos esas son mis expectativas.

En definitiva, este juego supone tanto en el mundo de los videojuegos, que es mi deber informar de que existe, de que hay una historia digna de ser vivida y que puede hacerse desde cualquier ordenador. Por ello y por mucho más, Ragnar Tornquist, eres mi ídolo!!!!